Thursday, June 30, 2011

Buenafuente entrevista a Arcadi Oliveres

Entrevista en Buenafuente del economista Arcadi Oliveres i Boadellas.

Se ponen nerviosos. ManILPulación de manual


Por Carlos Delgado y Paco Bello
Publicado en Iniciativa Debate Público


Poco, muy poco, han tardado los medios de desinformación masiva en reaccionar ante la propuesta de centrar las reivindicaciones de los indignados en la Iniciativa Legislativa Popular (ILP). Ha sido nombrar a la bicha, y los oligarcas totalitarios se han puesto a saltar escocidos. La campaña de intoxicación ha comenzado. La respuesta ha sido tan inmediata que invita a sospechar que el arma estaba ya cargada, lista para ser disparada en el momento oportuno. El fuego lo ha abierto el diario El País, que en su edición impresa de este martes dedicaba a este asunto un hipersesgado artículo (pdf) titulado «Democracia directa sí… pero con cuidado». La insidia que destila dicho pseudorreportaje es digna de un manual de manipulación mediática; utiliza el arsenal completo de técnicas de distracción masiva. Os invitamos a aprender, a partir de él, cómo se distorsiona una realidad adversa. Vamos a convertirnos en los abogados del Diablo:


Paso I. La moraleja.
Para desprestigiar al blanco (la ILP) y, por añadidura, a sus promotores (el 15M), tener claro el mensaje que se quiere lanzar es fundamental. En este punto previo, no es necesario andarse con finuras, puesto que, a diferencia de lo que ocurre en las fábulas infantiles, la moraleja nunca será enunciada de manera explícita. Debe ser el lector/espectador el que piense erróneamente que la conclusión a la que llegará es suya. La mentira seleccionada por nuestros taimados periodistas es muy simple: El Pueblo español no está preparado para manejar un arma intrínsecamente tan peligrosa como la democracia directa; su falta de madurez y de experiencia supondrían un riesgo para la estabilidad del Estado. Hablando en plata: lo que se pretende transmitir es que el Pueblo es tonto. Obviamente, el amenazado por ese peligro potencial es el propio stablihsment; por tanto, se debe poner todo el empeño en silenciar este aspecto. Hay que conseguir que parezca que el riesgo lo corre toda la ciudadanía. No será fácil, pero de eso se encargarán los pasos siguientes.


Paso II. La estrategia.
Como en cualquier campaña, antes de lanzar el primer ataque, hay que planificar la estrategia y la metodología. El procedimiento elegido en este caso es el de recurrir a antecedentes históricos que demuestren que la democracia directa es un fiasco. Al menos uno de los ejemplos deberá ser cierto; el resto, bastará con que lo parezcan. No es difícil convertir un éxito en un fracaso: no hay más que amplificar y exagerar los tropiezos y ocultar los aciertos.
Además, para acreditar la teoría/moraleja y dar sensación de objetividad, se utilizará la opinión de profesionales con experiencia en este tipo de fracasos. Es importantísimo que el grueso de las fuentes consultadas no estén abiertamente en contra del blanco. Las opiniones deben ser, más que discrepantes, reticentes con el blanco, por lo que el discurso negativo tendrá que ir salpicado por pequeños e insignificantes elogios puntuales. La fórmula que debe estructurar toda la argumentación es la del ‘sí, pero’. Desde luego, no será necesario contactar directamente con todas las fuentes, aunque es conveniente que parezca que sí se ha hecho. Para ello, bastará con omitir las referencias temporales de las opiniones, sin aclarar si se han recabado personalmente o si, simplemente, se ha realizado una consulta documental.
¿Listos? ¡Pues a manipular!




Paso III. Sutileza.
Para ser sutil, la elección del medio es clave. Ha de ser un canal supuestamente próximo a la tesis que se pretende machacar, para suavizar el antagonismo inicial. En este caso, el diario elegido es perfecto: un periódico con fama de progresista, heredada de algún pasado remoto y más noble; el lobo debe disfrazarse de caperucita.
Por otra parte, la selección del momento adecuado para comenzar el ataque es también decisiva. Aunque no hay que dar tiempo a que el enemigo consolide sus posiciones, es esencial no precipitarse. El fuego inicial debe lanzarse en una fecha en la que el resto de la actualidad informativa impida una respuesta feroz. El debate sobre el Estado de la Nación, por ejemplo, es el marco perfecto.
Idéntica sutileza tiene que aportar el titular, que debe limitarse a sembrar la duda, tomando partido, aunque de forma subliminal, con mimo. También aquí, el ejemplo es paradigmático: «Democracia directa sí… pero con cuidado». O lo que es lo mismo: ‘sí, pero’. Se omite la coma, totalmente proscrita en un titular, pero se introducen unos puntos suspensivos de lo más sugerentes. Estamos reflexionando, parecen decir. Como buen titular, hace referencia inequívoca al objeto de los ataques: la democracia directa.
Asimismo, en el subtítulo (o en el antetítulo, si existe) debe quedar referenciado el enemigo al que se quiere castigar. Mencionarlo en el título sería reconocerle una importancia que no merece. En este caso, como se dispone de antetítulo, ya que el artículo pertenece a una serie por entregas, ese es el sitio perfecto: «Los debates que abre el 15M». No solo se menciona al disidente objeto de la intoxicación –el 15M–, sino que además se cuela la palabra debate. Por supuesto, nada más lejos de la intención del manipulador que presentar un debate real, pero la presencia aquí de ese término va allanando el terreno para el engaño posterior. La maniobra de confusión viene además reforzada por el encuadre temático sugerido: «vida & artes». Colocarlo bajo el epígrafe ‘política’ habría sido una torpeza de bulto.
Por su parte, el subtítulo ya debe ir anunciando, sin hacer sangre todavía, los principios básicos de la artillería que se utilizará en el texto posterior. En el caso que nos ocupa, dos ejemplos prácticos que supuestamente ilustrarán el fracaso de la tesis a desmontar: «La experiencia de Suiza y California aconseja manejar con gran cautela las armas del referéndum y las iniciativas populares». Obsérvense el tono de advertencia, que representa ya un posicionamiento, y la mención explícita y por extensión del blanco declarado: «las armas del referéndum y las iniciativas populares».
Y, cómo no, se necesita una entradilla que resuma la idea sin delatarnos y vaya predisponiendo al lector para que acabe llegando a sus propias conclusiones. Fiel a la fórmula estructural del ‘sí, pero’, la primera frase arranca con una idea positiva («Las consultas secretas y vinculantes hacen al ciudadano dueño de su destino»), convenientemente oscurecida por el adjetivo ‘secretas’ y por el pero posterior. La sentencia final («Los Gobiernos se sienten atados para tomar decisiones que creen urgentes») habla por sí sola.
Como colofón, la foto ilustrativa del despropósito en que se pretende convertir la peligrosa idea de la democracia participativa: la ciudadanía reunida al aire libre y levantando sus manos para votar, como si la democracia fuera un juego de niños. Para mayor claridad, el pie de foto indica cuál era el motivo de la votación: un asunto tan serio como el de los impuestos, que no debe prestarse a frivolidades a mano alzada. Por si acaso, los que no se aclaran son ni la fecha y lugar del evento, ni en qué fase se encontraba la propuesta o si llegó a cuajar en un referéndum serio.


Paso IV. Ambigüedad calculada.
Confundiendo, que es gerundio. Ese el lema que se despliega a lo largo de todo el texto del reportaje: frases iniciales con metáforas intimidatorias, elección de singulares «lugares emblemáticos de la democracia directa», como Suiza y California (sic); alusiones a contenidos que no se enlazan (The Economist); frases entrecomilladas cuyo contexto se oculta al lector; selección de expertos a pie de campo que ilustran con sus reticencias sin réplica alguna; estadísticas puntuales y peregrinas de las que se obtienen conclusiones gratuitas; porcentajes gratuitos de los que se sacan conclusiones puntuales y peregrinas; cifras huérfanas de su equivalente en España, para evitar comparaciones incómodas…
Y sobre todo, la ausencia absoluta y descarada de la opinión de los interesados a los que se alude en el antetítulo: ni una sola frase de ningún indignado ni de nadie del 15M sobre el particular. ¿Derecho a réplica o a defenderse? No saben lo que es. Eso por no mencionar la sesgada visión del ejemplo suizo, que exagera los casos negativos y trivializa u omite los positivos. En el caso de California (un Estado que pertenece a un megaestado federal y que, por tanto, tiene unas competencias limitadas), se pone buen cuidado en silenciar el papel determinante que la oligarquía local y los medios de comunicación del Oeste estadounidense han tenido en el fracaso del modelo de democracia participativa.
Ya fuera del artículo, y en caja aparte, se nos ilumina con las «grandezas y miserias» del caso de Porto Alegre, que basó durante un tiempo su política municipal en el modelo participativo. Como ejemplo político, resulta poco significativo, dada la nula competencia de un Ayuntamiento en la política estatal. Como ejemplo de sesgo periodístico, en cambio, el anexo es tremendamente revelador: «Igual que ahora con el 15-M, las asambleas del presupuesto también eran criticadas por ser “fácilmente manipulables”, por servir a los intereses de “grupos organizados”». Casi iguales en ámbito y calado las medidas que pudieran sugerirse en las asambleas del municipio brasileño que las reivindicaciones del 15M.
Como colofón, en otra caja se analiza brevemente el caso español, trazando un dibujo un tanto sui géneris del papel que nuestra Constitución otorga a la Iniciativa Legislativa Popular. La Ley Orgánica 3/1984, que articula –desarticulándolo– este derecho, ni siquiera se menciona.
Queremos replicar in situ y desde el medio que nos da la oportunidad de hacerlo, a algunos de los párrafos más torticeros. Vamos a ello:
«Las consultas secretas y vinculantes hacen al ciudadano dueño de su destino, pero la democracia directa apuntada por los indignados no es la panacea. Los Gobiernos se sienten atados para tomar decisiones que creen urgentes» (¿Y eso es un defecto del modelo o su principal virtud? Ya hemos probado en nuestras carnes lo que significa el poder omnímodo desde los Parlamentos, y su predisposición a no consultar a los propios ciudadanos su opinión al respecto) .
«Muchos de sus defensores creen que es un arma que conviene usar lo menos posible. Y si hay que desenvainarla, hacerlo con todo el cuidado. Porque sus grandes víctimas pueden ser las minorías más débiles. (Este es un recurso más que previsible; asustar sin argumentar, o lo que es peor, enfatizando un ejemplo que podría ser discutible, y obviando todos los ejemplos positivos. La lógica más elemental sugiere, en cualquier caso, que los primeros perjudicados son aquellos a quienes se les arrebata el poder absoluto; lo demás son conjeturas. Obsérvese, además, que el sujeto de la primera frase es «muchos de sus defensores». Es como si El País dispusiera de un credómetro infalible para medir cuántos defensores de la democracia directa «creen que». Por otra parte, si la ILP es mala porque «sus grandes víctimas PUEDEN SER las minorías», ¿qué calificativo merece el sistema actual, en el que las grandes víctimas SOMOS la inmensa mayoría?)
Antonio Hodgers, de 35 años, emigrante argentino, miembro del Parlamento suizo, presidente del grupo parlamentario de Los Verdes, opina que la gran ventaja es que el pueblo no puede desentenderse diciendo: “¡Ah, pero es que lo decidieron los políticos!”. “No hay una desconexión entre la clase política y el votante”, añade. “Pero el punto negativo es que en algunos temas muchos ciudadanos usan el voto para desahogar sus sentimientos más impresentables amparados por el anonimato del voto. Si uno es parlamentario tienes que justificar tu postura. Pero si nadie se entera de lo que votas puedes aprobar leyes racistas” (Curioso comentario, viniendo de un “PARLAMENTARIO” inmigrante. ¿Alguien puede decirnos cuántos parlamentarios inmigrantes hay en la Cámara baja española? Tampoco parece que sea relevante el caso indicado; en Francia, por ejemplo, se están aprobando medidas muchísimo más llamativas al respecto del racismo, y no vemos que se expongan como una generalidad de los defectos de la democracia representativa)
En un artículo titulado Los peligros de la democracia extrema, la revista británica The Economist  se preguntaba en abril cómo un lugar con tantos factores a favor, como la acumulación de talento en Silicon Valley y en Hollywood y la diversidad de sus bellezas naturales, puede estar tan mal gobernado (Porque parece incompatible la cultura americana con su show-business y su way of life. El modelo requiere criterio y compromiso social, algo de lo que no parece que vayan muy sobrados una gran proporción de esa población, los mismos que decidieron elegir como gobernador del Estado a un señor que había destacado por su faceta intelectual y social en películas como Comando o Poli de guardería, o como presidentes de la nación al peor vaquero que ha pasado por Hollywood o a un afortunado vástago heredero del poder, sin oficio conocido, y aficionado a la esencia de las semillas malteadas)
En resumen, el pseudorreportaje de El País nos invita a dedicarnos a lo nuestro, dejando la política para los políticos, y deja al 15M a merced de sus taimadas manipulaciones. Sin causa, pero con PRISA.
Concluyendo este inevitablemente largo mamotreto: la batalla ha comenzado, y lo que venga será peor. No nos dejemos amedrentar, y mantengamos un espíritu crítico. Vamos a necesitar constancia y esfuerzo en la documentación, y sobre todo, autonomía para extraer conclusiones entre tanta paja. Admitidnos un consejo los más jóvenes: no creáis nada a pies juntillas. Tampoco aquello que nosotros digamos, por supuesto. Formad vuestra opinión, pero siempre teniendo claro que si le dedican demasiado tiempo los que jamás se lo dedican habrá que preguntarse aquello de… Qui prodest?


Carlos Delgado y Paco Bello.


Fuente: http://iniciativadebate.wordpress.com/2011/06/29/se-ponen-nerviosos-manilpulacion-de-manual/

A contracorriente

A contracorriente

Se avecinan tiempos difíciles para el movimiento 15M. Lo decimos porque parece que empiezan a soplar vientos de crítica, tanto exógenos como endógenos. En realidad, esos vientos soplan contra todos. Con independencia de que hayamos formado parte o no de las concentraciones, las acampadas o las asambleas, casi todos los ciudadanos de a pie nos hemos sentido de algún modo identificados o representados por ese movimiento. Tras largos años de apatía social, muchos vimos en él el faro que podía guiarnos entre estas traicioneras aguas cubiertas por la espesa niebla neoliberal de los telediarios y plagadas de tiburones hambrientos de rescate. De nuestra habilidad para navegar contra ese viento de proa dependerá no solo el futuro del movimiento 15M, sino también nuestro propio devenir y el de las generaciones que vienen detrás.

“Democracia real ya” y “no somos mercancía en manos de políticos y banqueros” fueron los primeros y acertados eslóganes, junto con otros de menor calado. Tras ellos, llegaron la atención de los medios de desinformación, y algo después, las críticas incipientes y la difusión por parte de esos mismos medios de las propuestas y reivindicaciones de los indignados. La generalidad de esas propuestas fue recibida con diferente aceptación por parte de los numerosos todólogos que acudieron a las tertulias de radios y televisiones para iluminar al espectador con su versátil verborrea. Como suele ocurrir en estos casos, gran parte de los tertulianos se limitaron a exponer sus ideas preconcebidas, eludiendo cualquier análisis serio. La sensación última fue que se prestó mucha más atención a las concentraciones y manifestaciones que a la asfixiante realidad que había motivado esas protestas. Es sabido que, en los medios oficialistas, el mero hecho de cuestionar el modelo social y económico neoliberal constituye un sacrilegio inaceptable.

Lejos de esa visión monocromática de salón, los de a pie vivimos las diferentes movilizaciones con emoción, dejándonos llevar por el espectáculo más que por la reflexión. Disfrutamos contemplando el compromiso y la fraternidad de jóvenes y no tan jóvenes. De hecho, también desde esta página alentamos a ello, dentro de nuestras modestas posibilidades. Ahora, transcurrido ya un tiempo para digerir tantas sensaciones, la crítica se convierte por necesidad en autocrítica. En reflexión. En dudas. Unas dudas que queremos exponer aquí a vuestra consideración:

I. Dejando claro que el modelo asambleario nos pareció un inicio muy acertado, nos preguntamos quién decidió que en ciertos casos –como el de la Acampada de Sol– los consensos debían lograrse por unanimidad, y qué argumentos apoyaron una temeridad semejante.

II. ¿Por qué no se programaron nuevas concentraciones periódicas, aunque solo fuera un día a la semana, antes de levantar las acampadas? Y en los casos en que hubo negociaciones con las autoridades, ¿quiénes fueron los negociadores y cómo fueron designados? El último día de la Acampada Sol se intentaron tratar todos estos asuntos, y no se llegó a ningún acuerdo a excepción de -por primera vez- romper la propia norma de la unanimidad para proceder al desalojo -en contra de un grupo que abogaba por su continuidad-.

III. ¿Qué hemos logrado, más allá de reunirnos y conocernos (y de llevarnos algún que otro palo y conocer de primera mano los medios “democráticos” aplicados a golpe de porra)? ¿Qué mecanismos se han establecido para hacer llegar nuestras reivindicaciones a quienes sí tienen capacidad de decisión? ¿Cómo pretendemos hacer valer nuestras conclusiones? ¿por medio de qué fórmula?

IV. ¿Por qué ese empeño en primar la inclusividad en detrimento de la concreción? ¿Por qué la idea de dejar al margen las siglas de los partidos políticos –que nos parece magnífica– debe suponer también el alejarse de una definición política clara? ¿Por qué se demonizan o se proscriben conceptos como “anticapitalista” o “antisistema”? ¿Es que no es legítimo estar en contra de un sistema injusto que, además, está contra nosotros?

V. ¿A cuento de qué tanta insistencia con la horizontalidad? ¿Todas las jerarquías son peligrosas? ¿Qué puede tener de malo una coordinadora de asambleas que centralice y dé difusión a las distintas iniciativas? ¿Cuál es el problema en elegir desde las propias asambleas a unos representantes válidos? ¿Apostar por lo participativo significa desechar lo representativo?

VI. Si pedimos “democracia real ya”, ¿cómo es que no nos hemos propuesto como prioridad esencial el desarrollo de la herramienta democrática por excelencia, la Iniciativa Legislativa Popular con referendos vinculantes y revocatorias? De esta herramienta se habló también en las acampadas. ¿No es lo más lógico procurar un mecanismo accesible a todos en lugar de arrogarnos desde una minoría el derecho a ser los portadores de la voluntad o la indignación generales? O, dicho de otra forma: ¿en aras de la “horizontalidad” real, no es más razonable exigir la ampliación y normalización del vehículo de participación democrática antes que hacernos abanderados de nada? 

Esta última propuesta (la adopción de un marco de participación al estilo suizo, mediante la ILP, revocatoria y referendo vinculante) no es excluyente, sino aglutinadora. Para lograrlo, deberíamos volver a llenar plazas, en un número mayor que hasta ahora, pero abundando no en las quejas, sino en una reivindicación ÚNICA: la de dotarnos como ciudadanos de un medio legal que garantice nuestra participación en la toma de decisiones. ¿Significaría eso renunciar al resto de las reivindicaciones? En absoluto. Más bien todo lo contrario: implicaría asegurarse de que el resto de las exigencias que la indignación ha despertado (cambiar la Ley Electoral, regular los mercados, auditar y renegociar la deuda, recuperar la titularidad pública de los sectores estratégicos, reestructurar el modelo fiscal, articular mecanismos para impedir y castigar la corrupción, etc.) y que se discuten en las asambleas tuvieran un cauce jurídico que hiciera posible su tramitación real ante las Instituciones por la vía del referéndum vinculante. Estamos convencidos de que esta medida se ha tratado en muchas asambleas. ¿Alguien puede decirnos quiénes y con qué criterios la han desestimado?

Este asunto debe llegar a las asambleas y debe debatirse. No podemos perder la oportunidad de obtener una herramienta concreta que facilite nuestra participación directa y vinculante ahora y en el futuro. Pero habrá que fijarse muy bien en quién la pudiera rechazar y sus argumentos para hacerlo, ¿a alguien se le ocurre alguno? Es una buena manera de detectar a los que nos quieren mantener perdiendo el tiempo y las fuerzas.

Ha llegado el verano, que es, en sí mismo, un periodo disgregador. Si dejamos que transcurra sin más, se corre el riesgo de que el posterior síndrome posvacacional disperse el efecto movilizador que, hasta ahora, ha ido en aumento. Los vientos del sistema soplan directamente contra nuestra proa, y no tenemos acceso al timón. Como sugería el entrañable José Luis Sampedro, toca remar para hacer girar la nave, porque el viento ni va a rolar ni amainará. Y quien quiera, que lo llame motín.

Carlos Delgado y Paco Bello. 

 

Fuente: http://iniciativadebate.wordpress.com/2011/06/27/acontracorriente/

Wednesday, June 29, 2011

Rato, Olivas y Verdú tendrán un sueldo de hasta 10,15 millones en Bankia

La reestructuración financiera

El presidente, vicepresidente y consejero delegado recibirán 4 millones de sueldo fijo y hasta 6 de bonus

MIGUEL JIMÉNEZ 29/06/2011

Los tres máximos ejecutivos de Bankia recibirán una retribución conjunta de hasta 10,1 millones de euros. Rodrigo Rato, presidente; José Luis Olivas, vicepresidente, y Francisco Verdú, consejero delegado, cobrarán hasta 10.156.000 euros por sus tareas ejecutivas al frente de la entidad, que agrupa el grueso del negocio financiero del Banco Financiero y de Ahorros.


Ver noticia completa en elpais.com/


http://www.elpais.com/articulo/economia/Rato/Olivas/Verdu/tendran/sueldo/1015/millones/Bankia/elpepueco/20110629elpepueco_19/Tes

¿Crisis de representación o crisis del Estado? ¿Hay salidas?

Publicado en http://www.acordem.org

26 juny 2011 | Categories: 15M, Democracia, Portada, ciutadania, neoliberalisme |
Antonio Fuertes Esteban. Attac Acordem
Profundas preguntas alimentan los debates en un tiempo, el actual, plagado de banalización, traición y corrupción de los poderes constituidos, desconfianza razonable, malestar ciudadano, incertidumbre, desafección y pérdida de sentido: ¿Época de cambios o cambio de época? ¿Crisis económica o crisis del sistema? Voy a plantear una nueva que a mi entender puede ayudar a situar la realidad en que vivimos, que se está construyendo paralela a la ruina de los sueños de la Modernidad. Cuando la indignación ciudadana llena calles y plazas exclamando ¡No nos representan! Es preciso preguntarse ¿Pueden representarnos nuestros gobiernos? ¿Hay una crisis de representación o la crisis ataca los propios fundamentos del Estado?
El Estado vigente, el liberal democrático moderno, fue erigido sobre la premisa del Estado árbitro del bienestar general de la comunidad política, que adaptado al contexto económico y social originario del S. XVIII, vendría a ser una primera instancia de regulación mediadora y equilibradora entre el mercado y la sociedad, entre el capital y el trabajo, ello construido en base a una supuesta lealtad social a la comunidad política que los estados representaban.
Sin embargo esta representación del Estado fue desmitificada durante los siglos XIX y XX por una mayoría de ciudadanos y ciudadanas desposeídos de los derechos que las clases privilegiadas ostentaban. En realidad quedaba patente la esencia del Estado liberal, que, más allá del corpus y declaraciones políticas, estaba sujeto a las reglas del liberalismo económico que hacían prevalecer los intereses de la clase adinerada, sobre la que recaía el poder del Estado. En este sentido, el Estado liberal no es una institución neutral, sino que reproduce la relación de poder de las clases altas y adineradas sobre el resto de la ciudadanía. Es lo que muchos han llamado la función reproductiva del Estado.
Durante dos siglos se dieron revueltas y movimientos sociales que reclamaron y lucharon por la igualdad y justicia social dentro del sistema liberal-capitalista. Estos movimientos emancipatorios consiguieron que después de la 2ª Guerra Mundial el Estado liberal guardián del liberalismo económico, como doctrina que sustenta el sistema capitalista, evolucionara hacia un Estado democrático y social de derecho, en el que los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales proporcionaran un estatus igualitario de ciudadanía a todos los miembros de la sociedad.
El cambio dentro del sistema capitalista hacia este modelo social-democrático de derecho, llevaba aparejada una segunda función del Estado que es la función de legitimación. Esta es paralela al logro de una cierta cohesión social necesaria para la paz social y que lleva al Estado a respetar y proveer el estatus de ciudadanía propio del Estado de derecho. El pacto social de post-guerra plasmado en las políticas de concertación entre el Estado y los agentes de representación del trabajo y del capital, los acuerdos de Bretton Woods, las políticas Keynesianas adoptadas y la necesidad de re-construir e industrializar el Mundo de post-guerra posibilitaron en Europa y América del Norte una época prolongada de crecimiento y bienestar que hacía a algunos pensar que el capitalismo había encontrado su rostro humano.
Sin embargo, como era de esperar, el modelo capitalista basado en el beneficio y la acumulación hizo tope. Ya a partir de finales de los 60 la tasa de ganancia del capital hace tope y se resiente definitivamente con las crisis del petróleo. En este punto el capital empieza a ver el agotamiento del sistema y adoptando políticas económicas de carácter monetarista da un cambio de rumbo en función de maximizar el beneficio.
El llamado modelo de bienestar basado en el pleno empleo y las diversas pensiones y prestaciones públicas, empieza a cuestionarse. Las dos crisis del petróleo provocan recesión y paro, sin embargo un conjunto de medidas estaban ya en la recámara del sistema.
En 1971 Richard Nixon acaba con la paridad dólar-oro, que era una medida que beneficiaba al dólar como moneda dominante, pero que globalmente significaba estabilizar la economía. Cuando se acaba con la paridad, la flotabilidad de las monedas significa inestabilidad y especulación, procesos que habían sido controlados mediante las regulaciones propias de Bretton Woods. Es el inicio de la desregulación financiera de post-guerra y posiblemente de la Globalización, que ha sido el gran proyecto del capital y que ha significado en principio romper la solidaridad que se dio entre el capital y las fuerzas del trabajo a nivel estatal durante los años “dorados”.
Las teorías neoliberales de Hayek y M.Friedman fueron adoptadas a partir de 1978 por Ronald Reagan y M. Thatcher y ello significó un gran impulso a los conservadores anglosajones y la expansión del neoliberalismo. El problema era el Estado y había que adelgazarlo. Aunque el auténtico problema para ellos no era un Estado que utilizaban para someter a las poblaciones al imperio de la ley aceptando la involución social de sus propuestas, sino el Estado social y democrático de derecho.
Las desreglamentaciones, liberalización de los mercados y privatizaciones pasan a ser pecata minuta de las políticas anglosajonas, mientras en Europa el Estado del bienestar entra en crisis por vía de la saturación de los mercados y el paro que junto a la regresión en las políticas fiscales, supone una crisis fiscal del Estado.
Pero en Europa las políticas de la llamada tercera vía introducidas desde Gran Bretaña por Toni Blair y recogidas por Schroeder en Alemania, introducen, con la etiqueta de social-liberalismo, el neoliberalismo en Europa, que a partir de Mastrich en 1992 va asentándose, haciéndolo definitivamente con la firma del antidemocrático y neoliberal Tratado de Lisboa por parte de los 27 Jefes de estado y de Gobierno de los países de la actual Unión Europea.
Todo se desregula en virtud de la maximización de la tasa de ganancia, la circulación de capitales, el control de la banca, las barreras tarifarias y arancelarias, los intereses. El mercado laboral ha de tener como referente la flexiseguridad y para ello también se trata de socavar la negociación colectiva. La independencia de los bancos centrales en los estados y del BCE, los convierte en aliados de la banca. Las políticas monetaristas tienden a supeditar la lucha contra el paro a la lucha contra la inflación. La fiscalidad se hace cada vez más regresiva, gravando más a las rentas del trabajo que a las del capital y favoreciendo la evasión y el fraude fiscal vía paraísos fiscales.
Todo en función del traslado de las rentas del trabajo hacia el capital, que ya descargado del lastre Estatal se mueve alrededor del Mundo buscando el máximo beneficio allí donde puede. En 1998 el presidente Clinton abole la ley de Glass-Steagall que matenía la banca comercial lejos de las frivolidades de la banca de inversión, este significa un hito que ha supuesto la apertura de toda la banca internacional a los procesos de inversión internacional de corte especulativo.
También es patente que el capital deja de invertir los beneficios en el sistema productivo y pasa a alimentar su avaricia con las sustanciosas ganancias que en el corto plazo le proporciona la especulación sobre todo tipo de activos – valores, divisas, bonos hipotecarios, bonos y obligaciones del Estado, mercados de futuros de los alimentos, productos derivados…etc. A los procesos de desposesión propios a nivel histórico del capital sobre la ciudadanía: apropiación, expoliación, explotación de la mano de obra, usura y creación de dinero por la banca, expropiación… hay que añadir, con la globalización de los mercados de capital, dos procesos que se desarrollan a nivel global y que significan la desvinculación total de los capitales de todo lastre de lealtad a los estados. Uno, la especulación, en función de la misma las diferentes carteras de inversión recorren el Globo invirtiendo sin escrúpulos allí donde obtienen mayor beneficio. El otro proceso es la opacidad propia de los paraísos fiscales, que impide que los estados y la justicia internacional puedan seguir el rastro de la delincuencia fiscal y financiera y del crimen organizado. Estos dos procesos, junto a los anteriores, convierten al capitalismo en su fase financiera en un sistema criminal y depredador de la ciudadanía e incompatible con la democracia entendida como libertad, equidad y justicia social.
Pero no solo como libertad, equidad y justicia social, sino como gobierno del pueblo, ya que a la ciudadanía no le es dado sino participar cada 4 años depositando su voto, un voto que a la postre no sirve a la representación de la ciudadanía, ya que el poder tiránico de los mercados han acabado desplazando a los representantes electos de las decisiones importantes, cuando no incorporándolos directamente a su propio proyecto.
Así que tenemos un Estado desposeído en lo social, pero fuerte en los sistemas de intimidación y que puede utilizar el “legítimo monopolio de la violencia” para defender los ilegítimos intereses del Mercado. El Estado cumple en la actualidad bien su función de reproducción, pero su función de legitimación está más que cuestionada y eso es lo que supone de nuevo conflictividad social y cuestionamiento de sus instituciones pretendidamente democráticas.
El Estado Nación ya no significa una base sólida desde la que continuar edificando el edificio de la modernidad, ha sido ninguneado en sus atribuciones y deslegitimado por los ciudadanos. No obstante si echamos una répida mirada histórica retrospectiva podremos observar como se han ido construyendo y deconstruyendo las unidades políticas: La ciudad- Estado Griega, el feudo medieval, las ciudades Estado italianas, el Estado Nación Moderno; todas estas representaciones obedecen a momentos históricos que han evolucionado hacia nuevas formas sociales y políticas. Hoy la unidad política del Estado Nación ya no responde adecuadamente a las necesidades de su comunidad política, está en un claro proceso de deslegitimación en el momento actual de Globalización y la sociedad habrá de buscar nuevos constructos políticos, el Estado Nación no sirve hoy a las necesidades de la ciudadanía democrática.
Es en estos momentos que la ciudadanía se da cuenta que las instituciones y sus servidores no le representan, que representan servilmente a los poderes establecidos y, si bien la limitación y ajustes del pingüe Estado social existente no le proporcionan un adecuado estatus de ciudadanía, su deseo de participación activa le imprime el valor para desprenderse de sus miedos y luchar solidaria, no violenta y activamente por el ejercicio de su soberanía en una posible y auténtica democracia. Los métodos no pueden ser otros que la unión y la solidaridad, la resistencia activa, la búsqueda de nuevos procesos de intercambio y la desobediencia civil. Nadie está en su sano juicio si quiere enfrentarse al Poder en su campo y especialidad: El uso de la fuerza.
Por otra parte hay que huir como de la peste de antiguos mitos nacionalistas, tanto de las patrias reales, como de las imaginarias. Combatir la actual globalización ha llevado a algunos a hablar de la necesaria des-globalización. Soy de los que piensan que la globalización es un hecho, que es capitalista, pero es un hecho. Lo que hay que plantearse desde el altermundismo es organizar las resistencias a nivel global y re-mundializar social, ambiental y solidariamente. La des-globalización no es posible, y si lo fuera probablemente nos llevaría a un proceso de paulatina re-nacionalización y autarquía, en donde los capitales patrios, alejados de la competencia global por la guerra económica volverían, como no a optar por la guerra física como medio de conquista y enriquecimiento, la vuelta de los viejos y terribles imperialismos estaría a la vuelta de la esquina.
El Mundo se está haciendo multipolar, pero dentro de la competencia. La adscripción a proyectos de modernización exclusivamente nacionales no conduce a ninguna parte. ¿Qué interés podemos tener en que los BRIC se desarrollen y crezcan a un ritmo del 8 al 10 % anual si lo hacen siguiendo modelos económicos y tecnológicos que degradan el medio ambiente o reproducen las desigualdades?. ¿Qué interés podemos tener en haber pasado del G-7 al G-20? Nuestro interés sería recuperar unas Naciones Unidas con competencias en la gobernabilidad mundial y auténticamente democráticas.
Creo firmemente que no hay más remedio que optar por el internacionalismo solidario a ultranza, la ciudadanía global y por un proceso hacia una gobernabilidad mundial. Comencemos por recuperar Europa del secuestro de los grupos financieros y extendamos un modelo social, ecológico y solidario al resto del Mundo. Ello solo es posible si desterramos del globo la competencia como factor fundamental de los poderes establecidos para mantener desunida y subyugada a la ciudadanía. Contra la competencia la cooperación entre estados y solidaridad entre los pueblos.
Las redes cibernéticas y las capacidades actuales permiten realizar este sueño humano de convertirse al fin en especie solidaria consigo mismo y con el planeta. Todas las políticas deben hoy pensarse en función del bien común de la humanidad y lejos del bien particular de naciones, religiones, clases o grupos de poder. La política ha de transcender fronteras y completar el proyecto de modernidad de manera cosmopolita, internacionalista y global. La ciudadanía tiene poder hemos de globalizar las resistencias, mover las cosas de donde están. Somos muchos, somos legión. Luchar por un Mundo mejor significa luchar por una Res Pública Global.
Para acabar decir que el proceso de cambio será lento, pero no puede esperar, ahora es el momento de compartir reflexión, sentimientos y sueños, de volver a apasionarnos. Hemos de regenerar profundamente la vida democrática. No solo exigiendo buenas leyes electorales, control del ejercicio del poder y rendición de cuentas, separación real de poderes y sobretodo desvinculación de los poderes económicos. Hemos de exigir una participación real de la ciudadanía en la vida política. A los tres poderes de la democracia liberal les hace falta urgentemente contrastarse con un nuevo cuarto poder que no ha de ser otro que el de la ciudadanía. Lo que hay ya lo conocemos, solo hay un poder, el del dinero.
Pero no caigamos en la vacuidad de considerar que la representación no es necesaria, que los parlamentos y poderes políticos sobran. Que el pueblo puede organizarse por él mismo de forma autogestionada y sin intermediarios o representantes. En un Mundo de seis mil millones de habitantes y en donde más de la mitad de la población vive en grandes metrópolis, no podemos seriamente plantearnos que podemos gobernarnos por tribus o clanes por más democráticos que sean.
Lo que hay que cuestionar es el Estado como único poder, el internacionalismo solo conduce a un necesario gobierno Mundial, un futuro gobierno del pueblo de toda la Humanidad.

Españistán, de la Burbuja Inmobiliaria a la Crisis (por Aleix Saló)

Tuesday, June 28, 2011

El 15M visto desde los EE.UU. (por James D. Fernández)


Soy un ciudadano norteamericano, nacido y criado en Brooklyn, pero durante los últimos 35 años no he dejado de viajar todos los años a España. He enseñado literatura y cultura española desde 1988 y en la última década me he convertido en un auténtico news junkie. Todos los días ojeo por internet al menos seis diarios españoles de todo signo, desde Público, portavoz de la izquierda moderada, a La Gaceta, de extrema derecha. Hoy me gustaría compartir con vosotros lo que honestamente pienso de lo que está ocurriendo en España desde hace varias semanas. No es fácil entenderlo. Me parece que la prensa dominante o bien lo ha malinterpretado o lo ha ignorado, excepto en sus aspectos más sensacionalistas. El movimiento mismo está cambiando constantemente. De hecho, su movilidad e indefinición constituyen probablemente el origen principal de su fuerza perturbadora. Por todas estas razones, no creo que ninguno de nosotros pueda hacer otra cosa que ofrecer interpretaciones provisionales de los complejos procesos que se desataron en España a partir del 15 de mayo de 2011.

Creo que vale la pena recordar que los dos únicos experimentos democráticos de la España moderna tuvieron lugar durante tiempos muy poco propicios para los movimientos democráticos en todo el mundo.


La primera tentativa de construir una democracia moderna tuvo lugar durante los cinco años de la Segunda República (1931-1936) en el contexto de una Depresión mundial y en medio del surgimiento de ideologías totalitarias y antidemocráticas de todo signo. Durante su corta vida y en circunstancias extremadamente adversas, la República hizo un esfuerzo valiente por transformar en ciudadanos democráticos a sujetos casi feudales,  así como por comenzar la ardua—y todavía incompleta—tarea de separar la Iglesia del Estado, poner en práctica una reforma agraria y promover la igualdad entre los géneros. Pero Franco, Hitler y Mussolini pusieron fin a la Primavera democrática española de aquellos años, ayudados por la pusilanimidad de los autoproclamados defensores de la democracia, Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos, países que entre 1936 y 1939 habían mantenido relaciones de no agresión con Hitler y que al mismo tiempo se sentían incómodos ante los “excesos” de la izquierda.

El hecho de que la valiente lucha de la República se llevara a cabo contra viento y marea contribuyó sin duda a que la Guerra Civil Española—y la memoria de dicha guerra—quedara indeleblemente grabada en la conciencia de todos los progresistas y de que todavía hoy siga siendo un punto de referencia y un repositorio de imágenes de esperanza democrática y coraje para los desamparados de todo el mundo. No había youtube en 1936, pero había noticiarios; no había flickr, pero allí nació el fotoperiodismo moderno; no había Facebook ni blogs, pero había periódicos murales y posters y octavillas y panfletos; todas las últimas innovaciones en las comunicaciones y las redes informativas disponibles en los años 30 fueron usadas en la movilización de la opinión pública global y en apoyo de una República acosada. Aunque hayan pasado ya setenta y cinco años de todo aquello, esta vieja historia de mensajes y medios de comunicación todavía resuena poderosamente hoy en todas partes.

El segundo experimento democrático serio comenzó tras la muerte de Franco en 1975. La transición española ha sido admirable en muchos sentidos, pero no podemos olvidar que las últimas décadas la democracia en España ha coincidido con un empobrecimiento dramático de los ideales y procesos democráticos a nivel mundial. Algunos podrían decir—aunque suene a una broma de pésimo gusto—que España, cuya primera apuesta democrática fue aplastada por el fascismo, se ha convertido en una democracia normal, pero sólo en unos momentos en que tal concepto parece haber sido despojado de su significado.


Creo que muchos españoles hoy día sienten que su país—al  igual que EE.UU. y otros países—se ha acomodado a un sistema bipartito anquilosado y corrupto,  en el que, en las cuestiones que más profundamente afectan a sus ciudadanos, es difícil distinguir entre uno y otro partido, ya que los dos parecen gobernados por lo que podríamos llamar “la tiranía del sentido común”. ¿Cuáles son los postulados de ese sentido común? “Mantener contentos a los bancos, las grandes corporaciones y las agencias de calificación crediticia. Permitir a los ciudadanos votar de vez en cuando—somos, al fin y al cabo, una democracia—y asegurarnos de que sigan consumiendo; si es posible hacer que lo sigan haciendo hasta que se hundan. Cuando lleguen las elecciones, cada partido debe repetir las viejas consignas, que no hacen sino camuflar las profundas semejanzas entre ambos, centrando su atención en diferencias a menudo superficiales y simbólicas. Los partidos deben de hacer todo lo posible para movilizar a sus bases durante la jornada electoral, incluso si los votantes tienen que taparse la nariz cuando votan, porque cada partido se las ha arreglado para convencer a sus electores de que el mal olor del otro es siempre peor que el nuestro”. 

A mi modesto entender lo que ha ocurrido en España es que una parte significativa de la población se ha decidido finalmente a decir en voz alta, en los lugares públicos y a través de espacios virtuales que no existían hace apenas diez años, que no estás solo o eres desleal si piensas que las dos opciones francamente apestan, si piensas que el emperador realmente no tiene traje nuevo, si tienes la sensación de que, en algún momento a lo largo del camino hacia el Estado prometido, el “demos” se ha desprendido de la palabra democracia. Los que protestan en España se están preguntando en voz alta por qué su acceso a los líderes se limita básicamente a votar cada cuatro años, mientras los bancos, los líderes financieros y las agencias de calificación crediticia parecen tener acceso directo e ilimitado. En resumen: los que protestan están haciéndose las preguntas básicas que parecen haber sido abandonadas o excluidas en estos tiempos post-históricos y post-ideológicos dominados por el sentido común; y lo que es más importante, se están negando a morder el anzuelo de las viejas consignas de los partidos. Están proclamando que los dos principales partidos han dado por descontado su voto y están diciendo a todo esto: “¡basta ya!”

Si el gobierno español parece a veces secuestrado por “el mercado”, creo que el pueblo español está empezando a verse sometido a una doble cautividad—atrapado en un sistema bipartidista anquilosado, cuyos líderes parecen sentirse cada vez menos obligados a rendir cuentas a sus electores, y cada vez más a sus captores supranacionales: esos fantasmales y omniscientes “mercados” financieros internacionales que caprichosamente, al igual que un dios todopoderoso, dan o quitan a su antojo.

Quizás los gritos que escuchamos en España estos días puedan ser comprendidos como los gritos de los rehenes de un rehén, que acaban de ser plenamente conscientes y de indignarse ante su doble sometimiento. 


Por supuesto, es imposible predecir el resultado de los procesos que se han puesto en marcha durante las últimas semanas.  Quizá las cosas se irán apagando con el calor de Julio. O quizá España, una vez más, se encontrará a la vanguardia en identificar las amenazas y en sugerir caminos prometedores. En cualquiera de los casos, creo que todos los norteamericanos haríamos bien en prestar atención a los gritos del rehén del rehén, para intentar comprender su tragedia, y, mientras lo hacemos, examinar la salud de nuestra democracia, y el estado de nuestras propias libertades. Podríamos descubrir, para nuestra sorpresa, que en muchos sentidos, todos nosotros somos también españoles.


Traducción de los comentarios en el panel sobre Democracia Real Ya




Bluestockings Bookstore, 3 de Junio de 2011


James D. Fernández es Profesor de Estudios Hispánicos en la Universidad de Nueva York, co-editor de Facing Fascism: New York and the Spanish Civil War (2007) y Vice-Presidente del Patronato de los Archivos de la Brigada Abraham Lincoln.

Intelectuales y artistas piden "reconstruir la izquierda"

Instan a recuperar la "ilusión" frente a la imposición de los mercados, la insuficiencia de la izquierda alternativa y el hundimiento de los socialistas.

Leer noticia en publico.es:

http://www.publico.es/espana/384182/intelectuales-y-artistas-piden-reconstruir-la-izquierdahttp://www.publico.es/espana/384182/intelectuales-y-artistas-piden-reconstruir-la-izquierda

El primer libro del 15 M. Versión digital gratuita y de libre circulación

El editor, Fernando Cabal, ha sacado a la calle, o tal vez debería decir a las plazas, un libro que recoge vivencias, información, imágenes y opiniones en torno al Movimiento 15 M.
"Se permite, y aconseja, la copia, fotocopia, duplicación, pirateo, reproducción y difusión de este libro o de cualquier parte del mismo, en cualquier formato y en todo el planeta"

La voz de los indignados y la radiotelevisión pública española


La tertulia posterior a la manifestación del 15 de mayo en RNE (la radio pública de España) ironizaba sobre quienes salieron a manifestarse el fin de semana anterior. Una hora después una oyente, Cristina, llamaba a la radio protestando tanto por el tono de la tertulia, como por los argumentos utilizados.

Feminismo en el Movimiento 15M

Monday, June 27, 2011

La UE busca su década perdida

Alberto Garzón Espinosa – Consejo Científico de ATTAC.

Los planes de ajuste que están aplicando Grecia, Portugal, España y otros recuerdan necesariamente a los planes de ajuste que el Fondo Monetario Internacional (FMI) impuso a los países latinoamericanos en la década de los ochenta. Aquellas reformas fueron entonces un absoluto fracaso en lo que se refiere a sus propósitos oficiales, y las consecuencias fueron especialmente dramáticas en términos tanto económicos como sociales. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) consideró a posteriori aquellos años como una década perdida, y el premio nobel J. Stiglitz llegó a decir que “la reforma no sólo no ha generado crecimiento, sino que además, por lo menos en algunos lugares, ha contribuido a aumentar la desigualdad y la pobreza” (Stiglitz, 2003).

El detonante de la crisis de los países latinoamericanos fue lo que algunos economistas han llamado el Golpe de 1979, y que consistió en una subida espectacular de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal -el banco central de Estados Unidos. La subida tenía como objetivo último recuperar los márgenes de ganancia de las finanzas internacionales, y como objetivo primario la lucha contra la inflación que carcomía esas mismas ganancias. Pero aquella medida tuvo una consecuencia inmediata: el crecimiento exponencial de las deudas contraídas en dólares por los países en desarrollo. Sólo en 1979 la deuda externa de los países en desarrollo se multiplicó por dos, del 8% al 15% y en 1987 estaba ya en el 39% de la producción (Duménil y Lévy, 2004).

En un contexto de crisis estructural internacional, que redujo la demanda mundial de alimentos y por lo tanto también los precios de las materias primas, los países en desarrollo se vieron en una trampa de difícil salida. El FMI salió en su ayuda condicionando la asistencia financiera -préstamos- a la aplicación de unos duros programas de ajuste inspirados en la ideología neoliberal.

Los Planes de Ajuste Estructural (PAE) giraban en torno a cinco ejes claramente delimitados: el ajuste fiscal, haciendo más regresivos los sistemas impositivos mediante aumentos de la base imponible o reducción de tipos; la liberalización comercial, reduciendo las barreras comerciales; las reformas del sector financiero, liberalizando y desreglamentando; las privatizaciones, transfiriendo empresas y servicios de naturaleza pública a manos privadas; y la desregulación laboral, flexibilizando las normas de contratación y posibilitando nuevas formas de relaciones entre empresarios y trabajadores (Álvarez et al., 2009). De forma directa o indirecta todas esas medidas tenían como objetivo recuperar la rentabilidad privada del capital, para lo cual era requisito indispensable reducir los costes y de entre ellos el más importante de todos: el salario.

Las reformas neoliberales llevaron a un pobre crecimiento económico, la expansión de la pobreza y la marginalidad, el incremento de la desigualdad, mayor volatilidad, más crisis financieras y la desaparición de la mayoría de los mecanismos para luchar contra esos fenómenos adversos -debido a la pérdida de poder de los Estados. Tal fue el transcurrir de los acontecimientos que al final la mayoría de los países latinoamericanos tuvieron que cambiar radicalmente su concepción de las políticas económicas, abandonando en mayor o menor medida el neoliberalismo.

En 2008 y en los inicios de la crisis financiera internacional los países europeos respondieron con medidas de estímulo económico y de índole keynesiana. El objetivo era reactivar la economía a través del gasto público, pero se hacía desde las instancias nacionales (el presupuesto de la UE es de un muy reducido 2%) y con la camisa de fuerza del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que prohíbe a los países miembros superar la frontera del 3% bajo riesgo de penalizaciones económicas. Las medidas no se mantuvieron suficiente tiempo y el entramado económico-político de la Unión Europea pasó a la primera fase de sus planes de ajuste. Las medidas de estímulo económico y la caída de los ingresos como consecuencia de la crisis bancaria habían provocado el crecimiento de los déficits y del endeudamiento público, y ahora acabar con esos dos fenómenos económicos se iba a convertir en la tarea de la UE. La UE asumía el papel que el FMI había tenido en América Latina en la década de los ochenta (Molero, 2010).

En efecto, la UE y el FMI -que participa también en los fondos de rescate europeos- condicionan la asistencia financiera a unos duros planes de ajuste que son también de inspiración neoliberal y resultan ser prácticamente calcados de los aplicados en América Latina. Privatizaciones, rebajas salariales, retroceso del poder del Estado y un interés concreto en “ganar competitividad”. Y aunque los economistas convencionales parecen estar encantados con estos planes de ajuste que están aplicando tanto gobiernos de derechas como de izquierdas, los economistas críticos han y hemos dado la señal de alerta. Incluso J. Stiglitz, que además de premio nobel fue economista jefe del Banco Mundial, ha reconocido que este camino lleva al desastre.

No cabe ninguna duda de que los planes de ajuste conducirán a un nuevo escenario de regresión social en los que se incrementará la pobreza, la desigualdad, la inseguridad laboral y también la ciudadana -como ocurrió en América Latina-. Pero además también es seguro que serán otro fracaso en sus objetivos formales, puesto que el problema último no es de deuda pública sino de desequilibrios comerciales y de distribución del ingreso. En definitiva, tal y como hemos explicado en el artículo (Torres y Garzón, 2011) que explica el pacto que sintetiza la siguiente fase del plan de ajuste, el llamado Pacto por el Euro, lo que hace falta es más coordinación europea, más regulación laboral y financiera -con banca pública-, un estímulo por la vía de la demanda (mayor distribución del ingreso y gasto público), reformas fiscales progresivas y un programa amplio de planificación económica que aspire a corregir los desequilibrios y a cambiar el modelo económico en su conjunto.
Sin embargo, mucho me temo que aún no hay base social suficiente para exigir salir del camino del desastre. Y por lo tanto esa es la necesidad.

Bibliografía:
  • Álvarez et al. (2009): Ajuste y Salario. Las consecuencias del neoliberalismo en América Latina y Estados Unidos. Fondo de Cultura Económica, Madrid.
  • Duménil, G. y Lévy, D. (2004): Crisis y Salida de la Crisis. Fondo de Cultura Económica, Madrid.
  • Molero, R. (2010): “¿Se va a convertir la UE en el nuevo FMI?”, Economía Crítica y Crítica de la Economía. Disponible en http://www.economiacritica.net/?p=134
  • Torres, J. y Garzón, A. (2011): “19-J: Contra el Pacto del Euro. Democracia Real en Europa ¡ya!”. Disponible en http://www.agarzon.net/?p=885
  • Stiglitz, J. (2003): “El rumbo de las reformas. Hacia una nueva Agenda para América Latina”, Revista de la CEPAL. nº80, pp. 7-40.

Los insultados

Tag: Estrategias oblicuas,Mayo de 2011Ignacio Escolar @ 6:06 am

De los indignados se ha dicho que son sediciosos, que son agresivos, que son pulgosos y lujuriosos, que son ilegales, que son perroflautas, que son violentos, que son delincuentes, que son unos golpistas como Tejero, que son totalitarios, que son antisistema, que tienen entrenamiento en kale borroka de ETA, que son una guerrilla urbana, que son cuatro gatos malcontados, que son niñatos enrabietados, que son batasunos, que son cachorros de Rubalcaba, que son ratas, que son insalubres, que son delirantes
Cuesta encontrar un colectivo más insultado en menos tiempo. Y cuesta todavía más encontrar a una movilización más inmune a las calumnias. Hace un mes, cuando aparecieron en escena, las encuestas en la prensa daban un mayoritario respaldo social a este movimiento y a sus reivindicaciones. Este fin de semana, tras una durísima campaña en su contra, una nueva encuesta ha corroborado que mantienen intacto ese respaldo ciudadano; ni siquiera estas toneladas de manipulación y propaganda han bastado para sepultarlos.

Desde la derecha –de donde salen la mayoría de estos insultos–, primero elogiaron el espontáneo movimiento. Después, aseguraron que era una operación de Rubalcaba para las municipales. Más tarde los ridiculizaron como pulgosos pacifistas y por último los tacharon de proetarras violentos. Cada tres o cuatro días, más o menos, pronostican el fin de este movimiento; siempre con el mismo acierto. Como los que protestan han sido siempre los mismos, cabe preguntarse si se puede ser a la vez pacifista, violento, etarra y esbirro de Rubalcaba. La contradicción hasta en los insultos da la medida adecuada del miedo que a algunos les provoca esta protesta.

http://www.escolar.net/MT/archives/2011/06/los-insultados.html

Islandia reforma la Constitución vía Facebook

Artículo en El país

Una asamblea de 25 personas trabaja en la nueva Carta Magna con las propuestas ciudadanas dejadas en la Red

Lista de alcaldes que han empezado por subirse el sueldo

Sunday, June 26, 2011

Democracia Real, YA! Manifesto

Manifesto (English)

We are ordinary people. We are like you: people, who get up every morning to study, work or find a job, people who have family and friends. People, who work hard every day to provide a better future for those around us.
Some of us consider ourselves progressive, others conservative. Some of us are believers, some not. Some of us have clearly defined ideologies, others are apolitical, but we are all concerned and angry about the political, economic, and social outlook which we see around us: corruption among politicians, businessmen, bankers, leaving us helpless, without a voice.
This situation has become normal, a daily suffering, without hope. But if we join forces, we can change it. It’s time to change things, time to build a better society together. Therefore, we strongly argue that:
  • The priorities of any advanced society must be equality, progress, solidarity, freedom of culture, sustainability and development, welfare and people’s happiness.
  • These are inalienable truths that we should abide by in our society: the right to housing, employment, culture, health, education, political participation, free personal development, and consumer rights for a healthy and happy life.
  • The current status of our government and economic system does not take care of these rights, and in many ways is an obstacle to human progress.
  • Democracy belongs to the people (demos = people, krátos = government) which means that government is made of every one of us. However, in Spain most of the political class does not even listen to us. Politicians should be bringing our voice to the institutions, facilitating the political participation of citizens through direct channels that provide the greatest benefit to the wider society, not to get rich and prosper at our expense, attending only to the dictatorship of major economic powers and holding them in power through a bipartidism headed by the immovable acronym PP & PSOE.
  • Lust for power and its accumulation in only a few; create inequality, tension and injustice, which leads to violence, which we reject. The obsolete and unnatural economic model fuels the social machinery in a growing spiral that consumes itself by enriching a few and sends into poverty the rest. Until the collapse.
  • The will and purpose of the current system is the accumulation of money, not regarding efficiency and the welfare of society. Wasting resources, destroying the planet, creating unemployment and unhappy consumers.
  • Citizens are the gears of a machine designed to enrich a minority which does not regard our needs. We are anonymous, but without us none of this would exist, because we move the world.
  • If as a society we learn to not trust our future to an abstract economy, which never returns benefits for the most, we can eliminate the abuse that we are all suffering.
  • We need an ethical revolution. Instead of placing money above human beings, we shall put it back to our service. We are people, not products. I am not a product of what I buy, why I buy and who I buy from.
For all of the above, I am outraged.
I think I can change it.
I think I can help.
I know that together we can.I think I can help.
I know that together we can.


Toma la Plaza!

Lista de ciudades que están tomando la plaza en:

http://tomalaplaza.net/

#spanishrevolution

UK trade unionist Trevor Phillips addresses Greece's Indignados



Trade unionist, Trevor Phillips addressed an open assembly in the northern port city of Thessaloniki last night, sending a message of solidarity from the UKUNCUT movement in Britain to Greece's Los Indiganos

El 15-M se cuela en la Junta de Accionistas del Banco de Santander

 
In 2009, in the midst of the crisis, Banco de Santader posted over $10,000 million in benefits. His director, Emilio Botín, the Spanish wealthiest banker, is currently under investigation for tax fraud.

Orgullo Indignado

ORGULLO INDIGNADO – TRANSMARIBOLLERAS EN LUCHA

Desde el grupo Transmarcabollo de Sol os anunciamos que se está organizando una manifestación alternativa a la del orgullo gay-lésbico-trans oficial, bajo el nombre ORGULLO INDIGNADO – TRANSMARIBOLLERAS EN LUCHA, que tendrá lugar el sábado 25 de Junio a las 20’00 desde Lavapiés a Sol, junto con una semana de actividades paralelas.
Este Orgullo crítico, que viene organizándose desde hace algunos años, es una alternativa al Orgullo Oficial, que se organiza de la mano de partidos políticos y el mundo comercial.
En él se reividicarán particularmente 4 puntos de los que incluimos ya en nuestro manifiesto:
  • Combatimos toda forma de sexismo, homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia en todos los ámbitos: institucionales, laborales, en la educación, en cárceles y comisarías, a nivel nacional e internacional, porque la violencia transmaricabollobifóbica en el actual contexto socioeconómico, lejos de haber desaparecido,  está cada día más presente, oculta o visible, en todos los estratos de la sociedad española y domina en la mayoría de países del mundo.
  • Defendemos la eliminación de la transexualidad de los manuales de enfermedades (DSM-V y CIE-11) en su próxima actualización. Demandamos la eliminación del requisito de diagnostico de “disforia de género” para el cambio registral de nombre y sexo, así como el acceso de las personas inmigrantes y de lxs menores al protocolo de cambio de nombre y sexo. Reclamamos el acceso universal a la salud para las personas trans desde una perspectiva de libertad, información y autonomía. Abogamos por el derecho de todas las personas que lo desean a no identificarse ni como hombre ni como mujer. Consideramos que no debe ser obligatoria la mención de sexo en los documentos oficiales. Reclamamos la eliminación de los protocolos médicos de normalización binaria para personas trans e intersexuales (como el test de la vida real, cirugías de normalización genital, etc.).
  • Exigimos que se respete el derecho de las personas a migrar y acogerse al estatus de asilada por motivos de orientación sexual y de género, eliminando todas las trabas existentes para ello. Abogamos por la abolición de los CIEs, y denunciamos los abusos que se producen con las personas transmaricabibollos internadas en los mismos.
  • Denunciamos la instrumentalización por parte de los partidos políticos y el mundo empresarial de ciertas asociaciones y federaciones LGTB, lo que domestica la lucha política y resulta en una falta de representatividad de la diversidad sexual.  Denunciamos la mercantilización de las sexualidades no normativas, que son reconocidas únicamente a través del consumo (capitalismo rosa) y nos posicionamos como transmaricabollosbiqueer anticapitalistas.
Os invitamos a todas y todos a participar en esta movilización que responde al espíritu de las luchas y reivindicaciones que se vienen haciendo en el movimiento 15M desde que empezamos a tomar las calles.


Asamblea Transmaricabollo de Sol
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E-mail: transmaricabollodesol@gmail.com
Blog: queersol.tumblr.com
Grupo de Facebook: Asamblea Transmaricabollo de Sol

La Banca Ética: una alternativa REAL

http://www.lasexta.com/sextatv/buenafuente/entrevista_completa_a_joan_antoni_mele/249233/191

Jim Fernández sobre el 15-M

Os paso este texto de mi colega James Fernández, publicado en The Volunteer:

I am a US citizen, born and raised in Brooklyn, but I’ve been traveling at least once a year to Spain for the last 35 years. I’ve taught Spanish literature and culture since 1988, and for at least the last ten years, I’ve become a total Spanish news junkie; each day, I peruse at least six on-line Spanish dailies, ranging from, nowadays, the moderate left (Público) to the extreme right (La Gaceta). Today I’d like to share with you my honest understanding of what has been going on in Spain over the last few weeks. It’s not easy to make sense of what’s going on; the mainstream Spanish press, in my opinion, has been getting things quite wrong, or else ignoring the situation, except in its most sensational aspects. And the movement itself really is in movement, in flux; in fact, its mobility and indefinition are probably the main sources of its disquieting power. For all of these reasons, I don’t think that any of us can do more than offer provisional interpretations of the complex processes that were unleashed in Spain on May 15, 2011.

Saturday, June 25, 2011

Manifiesto ESPV-PSPV. 25-06-2011


¡NI PESIMISMO NI RESIGNACIÓN!

Utopía posible, inclaudicable convicción.

En Europa, la izquierda plural, y en su seno los partidos socialistas y socialdemócratas, atraviesa uno de los periodos más difíciles de su historia. El auge de las derechas (alimentado paradójicamente por las consecuencias de la crisis económica y social generada por sus políticas ultra liberales y desreguladoras), junto con su hegemonía institucional  pone en riesgo de regresión el Estado social de Bienestar construido tras la segunda guerra mundial, amenaza las libertades individuales y colectivas  tan difícilmente conseguidas y creará fuertes tensiones en el escenario internacional. 

Su repercusión en España es evidente. Además, se  ve agravada como consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria y por la presión especulativa y de poder ejercida por los mercados sobre el Gobierno de la Nación.  Este ha aplicado políticas impropias de un partido socialista y  de naturaleza neoliberal de derechas. Algunos han aceptado estos hechos resignadamente como si fuesen ineludibles, otros han tratado de justificarlos como los únicos posibles.

Los efectos sociales y electorales de esas políticas en Europa y en España están  a la vista: crecimiento del paro y de la precariedad en el trabajo, disminución de la renta de los sectores populares (incluyendo capas de las clases medias), retroceso de los servicios públicos, incremento de las privatizaciones, incertidumbre e inestabilidad social (¿hacia una crisis social global?), desafección de la política, descredito de la democracia construida, aumento de la extrema derecha, debilitamiento de los valores propios de la izquierda y de su fuerza electoral. Hoy la derecha económica, social y política está a la ofensiva en todo el continente europeo y también en España.

En la Comunidad Valenciana se concentran todos los elementos  de desprestigio de la política y la democracia  que acabamos de describir, agravados por  altas tasas de corrupción, nepotismo y clientelismo. Observamos un fuerte retroceso orgánico, electoral y de credibilidad de nuestro partido. El 22 M hemos obteniendo las cotas más bajas de representación que jamás tuvo nuestro partido después de la dictadura del general Franco. La derecha valenciana, agrupada en su partido único,  se apresta junto a la española a reducir a la mínima expresión las instituciones políticas, sociales y económicas del autogobierno valenciano y del gobierno de España, preparando la vía autoritaria hacia la desintegración social, el crecimiento de las desigualdades y la jibarización de la democracia.

Los motivos para la preocupación son muchos y  bien fundados, pero los socialistas no debemos sucumbir  resignadamente ante la siembra de pesimismo que amplifica la derecha desde todas sus tribunas. Hemos de reaccionar con la dignidad que nos enseña nuestra historia. El abandono o el abatimiento no es la respuesta que un socialista ha de dar en momentos difíciles como el actual.

Es menester que reaccionemos asumiendo la responsabilidad  ciudadana y colectiva que como militantes tenemos. Es el momento de la firmeza de las convicciones y la inteligencia en la acción. No es tiempo de componendas ni de establecer una democracia de opereta. Es tiempo de más democracia, de más participación, de más respeto a la ciudadanía, a sus derechos, obligaciones y libertades.  Llamamos a militantes, simpatizantes y votantes  a implicarse seriamente en la solución de los problemas que nos aquejan. La esperanza en el futuro ha de ser colectiva o no será.

Contraponemos la esperanza del socialismo de los ciudadanos frente al pesimismo derramado por las políticas  practicadas por las derechas  en España, en Europa e internacionalmente. Políticas,  lamentablemente, algunas veces justificadas desde nuestras propias filas.

Hemos de recuperar la credibilidad perdida, reencontrarnos con  los  sectores sociales de los que nacen y van dirigidas las políticas pensadas desde la izquierda. Somos parte de la ciudadanía que expresa  a gritos o en silencio su desconfianza y su decepción por la ausencia de alternativas al abismo al que nos aboca el neoliberalismo económico y el conservadurismo político. Nos oponemos a la consideración instrumental que los llamados mercados tienen de  la democracia, la libertad e incluso los derechos humanos. Para ellos estos valores sirven mientras les son útiles. Para nosotros son los fundamentos de la civilidad en progreso.  

Hemos de resolver los problemas planteados con más democracia, no reduciéndola o desvirtuándola. Los ciudadanos y las ciudadanas tienen el derecho,  que nadie ha de usurpar,  a elegir a sus representantes en las organizaciones políticas y en la sociedad. Tienen derecho a decidir las políticas que estos han de practicar y los dirigentes tienen la obligación de respetar esas decisiones. La dignidad de las personas y la justicia social son irrenunciables. Si una Ley o norma no sirve a las personas hay que cambiar la Ley o la norma, no suprimir a las personas.

Hemos de superar las limitaciones del sistema democrático establecidas  hace más de treinta años en las circunstancias de la transición española.  Cambiar la legislación electoral y de toma de decisiones  haciéndola más democrática y participativa, con limitación de mandatos, segundas vueltas y referéndums vinculantes. Se ha de  implantar  una tasa para las transacciones financieras,  una fiscalidad realmente justa y progresiva -con impuesto sobre el patrimonio y las grandes fortunas-, la reforma de las SICAV, la defensa de los servicios públicos básicos como instrumentos de igualdad, la preservación del medio ambiente y los recursos naturales como bien común. La propia Constitución requiere de una relectura actualizada.

La crisis se agrava en ausencia de política. Los militantes socialistas con su trabajo y sacrificio, son los depositarios de una tradición histórica de lucha tenaz por la paz, la democracia, la libertad, la solidaridad y la igualdad. Hoy los militantes hemos de tomar la palabra, y con ella romper las barreras internas  que restringen la participación. Estamos comprometidos en la defensa de nuestros valores y queremos elegir a dirigentes con convicciones de izquierda, más capaces y más osados en el diseño de un mundo mejor. Hemos de elegir directamente y a todos los niveles a nuestros dirigentes, de manera ampliamente participativa. Hemos de erradicar las prácticas de la imposición y el oscurantismo.  Los trabajadores, los intelectuales, los más desfavorecidos, el pueblo,  necesitan más PSOE y más PSPV, y solo los militantes y simpatizantes, el pueblo de izquierdas, es el dueño de sus destinos.   

En suma, hay que reforzar los procedimientos democráticos en nuestro partido y en la sociedad, desarrollar las políticas sociales, la redistribución de la riqueza, las garantías del Estado social y de derecho. Hay motivos para la lucha, y para la esperanza.

Por nuestras ideas, por estar organizados en un partido centenario de izquierdas,  tenemos la obligación de  dar respuestas sociales y democráticas  a las demandas y necesidades ciudadanas. Y todo ello, como socialistas de hoy en un mundo globalizado que hay que socializar sacándolo de la deriva hacia la barbarie a la que se dirige, en el País Valenciano, en España, en Europa y en el mundo.

Estamos hablando de realizar la utopía posible desde convicciones inclaudicables. Tan solo hemos de proponérnoslo y luchar por ella. Nosotros estamos dispuestos.

ASAMBLEA DE MILITANTES Y SIMPATIZANTES DE LA CORRIENTE DE OPINIÓN ESQUERRA SOCIALISTA DEL PSPV-PSOE.

Valencia, 25 de junio de 2011, desde la sede central del PSPV-PSOE.